El token nativo de Truebit, TRU, colapsó después de un exploit el 8 de enero, que drenó aproximadamente 8.535 ETH — alrededor de $26,4–26,6 millones — de la reserva del protocolo. La brecha explotó una función de acuñación mal valorada en un contrato inteligente heredado, desencadenando bucles rápidos de compra y venta que vaciaron la liquidez de la curva de bonos y enviaron el token a una valoración casi cero.
Los atacantes se dirigieron a un contrato de cinco años de antigüedad con una función de acuñación mal valorada que efectivamente permitía compras de TRU a un costo casi nulo. Luego vendieron tokens de vuelta a la reserva de la curva de bonos del protocolo, extrayendo Ether repetidamente hasta que la reserva se agotó.
Los informes identificaron la dirección del contrato inteligente involucrado como 0x764C64b2A09b09Acb100B80d8c505Aa6a0302EF2, y señalaron que el atacante pagó una pequeña propina al constructor para priorizar las transacciones y maximizar el drenaje.
El evento borró prácticamente todo el valor de mercado de TRU y generó nuevas preocupaciones sobre la persistencia de los riesgos de código heredado en las finanzas descentralizadas.
Impacto de mercado y contexto
El precio de TRU cayó de alrededor de $0,16 a un mínimo histórico cercano a $0,0000000029, representando un colapso de aproximadamente 99,9% que eliminó casi la totalidad de la capitalización de mercado. La pérdida de 8.535 ETH (aproximadamente $26,4–26,6 millones) fue reportada por múltiples medios y señalada como uno de los primeros grandes hackeos de DeFi de 2026.
Más allá de las pérdidas inmediatas, el incidente destaca cómo el código desactualizado o pobremente auditado puede seguir siendo un vector para drenajes a gran escala. La velocidad y la escala de la extracción — ayudada por pagos de prioridad de transacción — subrayan los riesgos operativos que enfrentan los protocolos cuando los componentes heredados permanecen activos en cadena.
Los inversores y participantes del mercado ahora observarán las divulgaciones públicas de Truebit, cualquier paso de recuperación en cadena, y si el equipo encarga auditorías externas o medidas de reparación; esas acciones determinarán si el valor puede estabilizarse y si se abordan exposiciones similares de código heredado en el sector.
