El mercado de Bitcoin enfrenta una nueva fase de toma de ganancias tras la movilización de 286 millones de dólares por parte de ballenas antiguas. Según datos de Capriole Investments, este lunes 12 de enero se registró la mayor actividad de monedas inactivas desde noviembre pasado. No obstante, la probabilidad de alcanzar los 100k se mantiene firme debido a la fuerte demanda de los acumuladores. El vocero de Glassnode indicó que la distribución de los tenedores a largo plazo ha comenzado a desacelerarse.
A pesar del movimiento de monedas con más de siete años de antigüedad, el mercado muestra resiliencia. Las direcciones de acumulación han añadido casi 136.000 BTC en apenas once días de este 2026. Asimismo, los indicadores de impulso sugieren que el suministro suspendido está siendo absorbido de manera eficiente por nuevos compradores. Por ende, la estructura técnica de Bitcoin continúa mejorando significativamente a pesar de la presión de venta inicial.
Por otro lado, el indicador MACD de 5 días ha mostrado una reversión alcista similar a la de finales de 2022. En ocasiones anteriores, este patrón técnico precedió a rallies de crecimiento masivo superiores al 400%. Por lo que, los analistas consideran que la volatilidad actual es una parte necesaria del proceso de consolidación. También es evidente que el flujo de capital institucional sigue respaldando la ruptura por encima de los 90.000 dólares.
Dinámica de liquidez y posibles escenarios de corrección a corto plazo
Asimismo, los datos del libro de órdenes muestran que los compradores están ganando la partida a los vendedores. La liquidez de oferta supera actualmente a las órdenes de venta en los mercados de spot y futuros. De este modo, se ha establecido un punto de pivote crítico entre los 89.200 y 89.700 dólares. Si la demanda se mantiene, la absorción del suministro de las ballenas podría impulsar el precio rápidamente.
No obstante, algunos operadores advierten sobre la posibilidad de una corrección breve hacia la zona de los 86.000 dólares. Históricamente, Bitcoin suele experimentar ligeras caídas antes de continuar con su trayectoria ascendente de manera sólida. Por lo cual, un barrido de liquidez por debajo de los 89.000 dólares se considera un escenario probable. Esta acción limpiaría el mercado de posiciones apalancadas para permitir un testeo más limpio de la marca psicológica.
¿Qué impacto tendrá la desaceleración de las ventas en la valoración de Bitcoin?
La reducción en la presión de venta por parte de los inversores históricos es una señal positiva para el ecosistema. Si el precio logra mantenerse por encima de los soportes clave, el camino hacia los 100.000 dólares quedaría despejado. Los expertos prevén que la tecnología de custodia y los ETF sigan atrayendo liquidez durante todo el primer trimestre. Por ende, el sentimiento del mercado permanece predominantemente alcista entre los participantes.
Finalmente, el éxito de Bitcoin dependerá de su capacidad para absorber la oferta externa sin perder niveles críticos. Se espera que la próxima semana sea decisiva para confirmar la ruptura definitiva hacia nuevos máximos históricos. De este modo, los inversores deben estar atentos a cualquier cambio repentino en los patrones de gasto de las ballenas. En conclusión, el panorama general apunta a una fase de expansión inminente para la principal criptomoneda del mercado.
