Trove Markets retuvo $9.4M de un ICO de $11.5M y trasladó el desarrollo de Hyperliquid a Solana, provocando un fuerte desplome del mercado que borró el valor del token para muchos respaldadores. El movimiento ha provocado la indignación de los inversores, exigencias de reembolso y amenazas de acciones legales, planteando dudas inmediatas sobre la gobernanza y el uso de los fondos.
El 20 de enero, el recién lanzado token TROVE se desplomó ~95% minutos después de que comenzara la cotización, y socios clave citaron una retirada de liquidez de último minuto como la razón del giro.
Trove dijo que la retirada de aproximadamente 500,000 tokens HYPE por parte de su socio de liquidez obligó a un cambio de plan. Uno de los desarrolladores de Trove, conocido como «Unwise», atribuyó ese abrupto giro de Hyperliquid a Solana a esa retirada.
Respuesta de los inversores e implicaciones legales
Los respaldadores han acusado a Trove de un «rug pull» y están exigiendo reembolsos; algunos están explorando demandas colectivas. La retórica es fuerte: los inversores describen la retención de fondos recaudados bajo una premisa técnica y su redistribución a otra como una violación de la confianza.
La situación plantea preguntas inmediatas de cumplimiento para los emisores de tokens e intermediarios: la divulgación de migraciones de cadena planificadas, reglas explícitas de asignación para los ingresos del ICO y controles de custodia sobre los fondos recaudados. Esos puntos cobrarán relevancia si los procedimientos legales avanzan.
De cara al futuro, la mainnet de Trove está programada para febrero de 2026 en Solana, una fecha que pondrá a prueba si el equipo puede restaurar la liquidez y recuperar algo de la confianza de los inversores.
Mientras tanto, los participantes del mercado y los reguladores estarán observando de cerca las demandas de reembolso y cualquier presentación legal, ya que los resultados podrían influir en cómo las futuras ventas de tokens documentan el uso de los fondos y las dependencias con socios.
