ENS Labs dijo que ha abandonado su plan Namechain Layer‑2 y desplegará ENSv2 exclusivamente en Ethereum Layer‑1, citando un colapso sostenido en los costes de gas de L1 y una escalabilidad de la capa base más rápida de lo esperado.
ENS Labs presentó su decisión como un realineamiento tanto económico como de seguridad, tras concluir que ya no resulta necesario desarrollar y mantener un rollup propio. Durante el último año, los costos de gas en Ethereum L1 para las operaciones de ENS se redujeron cerca de un 99%, con las tarifas de registro de nombres cayendo de alrededor de 5 dólares a menos de 0,05 dólares. Según el equipo, estos ahorros eliminaron el principal incentivo para operar una solución dedicada de segunda capa.
Este cambio se apoya en mejoras recientes del protocolo de Ethereum. ENS destacó especialmente las actualizaciones Fusaka implementadas en 2025, que duplicaron el límite de gas por bloque de 30 a 60 millones, junto con los planes de los desarrolladores para seguir ampliándolo. De cara a 2026, los equipos apuntan a un límite de 200 millones, con expectativas de ganancias adicionales de rendimiento a medida que se integren herramientas basadas en pruebas de conocimiento cero.
Una mejora en la seguridad y camino a seguir implementando la Ethereum L1
Más allá de los costos, ENS subrayó las implicancias en materia de seguridad. Migrar ENSv2 directamente a L1 permite mantener “las garantías de infraestructura más fuertes posibles”. En contraste, un L2 personalizado introduciría nuevas suposiciones de confianza, como contratos de rollup actualizables, secuenciadores centralizados o dependencias de pasarelas, riesgos que se evitan al permanecer en la mainnet de Ethereum.
La empresa estimó que subvencionar todas las transacciones en L1 a los niveles actuales implicaría un gasto anual cercano a los 10.000 dólares, que podría escalar hasta unos 250.000 dólares bajo escenarios de tarifas máximas posteriores a Fusaka. Incluso en ese caso, el monto seguiría siendo marginal frente a los costos operativos y de ingeniería asociados a mantener un rollup propio.
En cuanto al producto, ENS aseguró que la hoja de ruta de ENSv2 sigue intacta y se desplegará íntegramente sobre L1. Entre las mejoras previstas se incluyen una arquitectura de registro rediseñada, un modelo de propiedad actualizado, una mejor gestión de expiraciones y flujos de registro más simples, junto con registros por nombre más eficientes.
La experiencia de usuario es otro eje central del giro estratégico. ENS planea avanzar hacia registros en un solo paso y habilitar pagos cross-chain de forma nativa, abstraiendo para el usuario final la complejidad del gas y del puenteo entre redes. Al mismo tiempo, el proyecto mantendrá la interoperabilidad con los L2 existentes, en lugar de operar su propia capa de escalado.
No obstante, algunos críticos advierten que esta estrategia depende de que los costos de gas de L1 se mantengan bajos de forma sostenida. La volatilidad histórica de las tarifas en Ethereum sigue siendo un riesgo latente y, en un escenario de congestión prolongada, podría volver a presionar la economía de registros y renovaciones.
