La oficina de Chicago de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC), conocida históricamente como el principal cuerpo de seguridad de la agencia, ha quedado sin abogados de ejecución. Este desmantelamiento ocurre en un momento crítico, justo cuando el organismo busca expandir agresivamente su regulación de mercados de predicción y de la industria de activos digitales. Según informes de Barron’s, el último abogado litigante de dicha sede renunció el pasado lunes, dejando la oficina vacía de especialistas legales.
En el último año, el impacto de estas reducciones de personal ha sido devastador para las métricas de supervisión financiera. Los alivios monetarios asegurados por la agencia, que en 2024 alcanzaron la cifra de 17.100 millones de dólares, se desplomaron en 2025 a tan solo 9,2 millones de dólares. Esta caída del 99,9% en las multas evidencia una falta de capacidad para sancionar infracciones, generando una preocupación generalizada entre los inversores y analistas del sector financiero global.
La gestión de Caroline Pham, quien lideró la agencia como presidenta interina en 2025, resultó en un recorte del personal total de la institución superior al 21%. El despido de abogados con décadas de experiencia ha dejado a la entidad en una posición de vulnerabilidad, limitando su capacidad de respuesta ante posibles fraudes en el mercado de la criptomoneda. Actualmente, expertos señalan que no existen agentes suficientes para vigilar las operaciones complejas que antes manejaba la oficina de Chicago.
El vacío legal en el corazón de la supervisión financiera
Antiguos abogados de la agencia, algunos con más de 26 años de servicio, han calificado estos movimientos como una acción dirigida a debilitar la supervisión estatal. La oficina de Chicago fue pieza clave en la resolución de casos multimillonarios contra empresas gigantes, asegurando acuerdos históricos con plataformas como Binance y la colapsada FTX. Sin este equipo de élite, la vigilancia sobre el uso de información privilegiada en las plataformas de apuestas deportivas queda prácticamente anulada.
A pesar de la evidente falta de recursos humanos, el nuevo nominado para presidir la agencia, Mike Selig, se ha negado a solicitar mayor presupuesto. Su postura durante las audiencias del Senado ha generado fricciones con legisladores de ambos partidos, quienes consideran que la entidad está mal equipada. La falta de compromiso con los recursos pone en duda si la CFTC podrá gestionar eficazmente la nueva carga de trabajo que supone la integración de los mercados de apuestas masivas.
¿Podrá la CFTC garantizar la integridad de los mercados digitales?
La transición de la agencia hacia un enfoque más permisivo con los activos digitales coincide con la salida de funcionarios hacia el sector privado. La falta de cops on the beat (policías en la calle) incentiva, según los abogados despedidos, la aparición de nuevos esquemas de estafa en el ecosistema. Si la regulación de mercados de predicción no cuenta con un respaldo legal sólido, el riesgo de manipulación en eventos deportivos y financieros podría escalar sin precedentes en el corto plazo.
Por ende, el futuro de la integridad del mercado depende de una reestructuración que devuelva la capacidad de litigio a las oficinas regionales. La centralización del poder y los recortes de personal han creado un terreno fértil para actores malintencionados, quienes podrían aprovechar la inactividad de la agencia para operar fuera de los márgenes de la ley. Se espera que en las próximas sesiones del Congreso se exijan explicaciones detalladas sobre el destino de los fondos y la estrategia de supervisión para 2026.
