El precio de Bitcoin descendió por debajo del nivel de los 66.000 dólares este jueves, 12 de febrero de 2026, arrastrado por una fuerte corrección en los índices bursátiles estadounidenses. Según reportes del analista Stephen Alpher, este movimiento profundiza el mercado bajista de criptomonedas que ha mermado significativamente los volúmenes de negociación en las principales plataformas globales.
La principal moneda digital cotiza actualmente en torno a los 65.700 dólares, registrando una pérdida del 1,5% en las últimas 24 horas, mientras que el Nasdaq retrocede un 1,6%. Esta correlación negativa con el sector tecnológico subraya la fragilidad del entorno financiero actual, donde los inversores huyen de los activos de riesgo ante la incertidumbre económica.
Impacto en las acciones del sector y capitulación de los inversores institucionales
Las plataformas de intercambio, tales como Coinbase y Robinhood, lideran las caídas en Wall Street con retrocesos superiores al 8% durante la jornada bursátil de hoy. De este modo, la prolongación del mercado bajista de criptomonedas impacta directamente en los ingresos por comisiones, forzando a empresas como Standard Chartered a recortar sus previsiones de precio.
Geoff Kendrick, reconocido analista de la entidad bancaria, ha alertado sobre la posibilidad de que Bitcoin caiga hasta los 50.000 dólares en el corto plazo. Por ende, la ausencia de un rebote sostenido tras las caídas de la semana pasada ha dejado a los alcistas en una fase de capitulación emocional y financiera.
Por otro lado, el Índice de Miedo y Codicia ha colapsado hasta un nivel de 5, reflejando un estado de pánico extremo que supera incluso los registros de 2022. Esta falta de confianza generalizada se manifiesta en una correlación perfecta con los índices bursátiles tradicionales cuando estos últimos se dirigen hacia la baja, frustrando cualquier intento de recuperación independiente.
¿Qué futuro le depara a los activos digitales tras el ajuste de Standard Chartered?
Asimismo, otras criptomonedas de gran capitalización, como Ether y Solana, han sufrido recortes significativos, situándose la primera apenas por encima de la barrera de los 1.900 dólares. No obstante, el escrutinio del mercado se centra ahora en los resultados trimestrales de Coinbase, los cuales podrían confirmar una reducción drástica en la actividad operativa de los usuarios minoristas.
Por lo cual, la resiliencia del sector se ve puesta a prueba por factores macroeconómicos que escapan al control de los desarrolladores y las comunidades de gobernanza. Sin embargo, la industria observa con atención si este ajuste de las valoraciones actuales permitirá establecer un suelo sólido que atraiga nuevamente el interés de los grandes fondos de cobertura internacionales.
Mirando hacia el futuro, la estabilización de Wall Street será un requisito indispensable para que los activos digitales recuperen su narrativa de refugio de valor o crecimiento tecnológico. En consecuencia, se espera que la volatilidad permanezca elevada durante las próximas sesiones, manteniendo a los participantes del mercado en un estado de alerta constante ante posibles nuevas liquidaciones masivas.
Finalmente, el comportamiento de las acciones vinculadas a la minería y la custodia, como Hut 8 y MicroStrategy, servirá como un barómetro adicional para medir la salud del ecosistema. Se anticipa que los inversores busquen señales de estabilización on-chain antes de comprometer capital fresco en un entorno que aún presenta riesgos de mayor corrección a la baja.
