BlackRock aumentó sus tenencias de Bitcoin en aproximadamente $900M durante una ventana de compra concentrada a principios de enero de 2026, muestran los datos, mientras que las métricas on-chain registraron ventas de Bitcoin por parte de holders a largo plazo en niveles no vistos desde 2017.
Los flujos reportados indican que BlackRock añadió alrededor de $900M en Bitcoin y recibió $371.9M en un solo día como parte de compras más amplias que sumaron aproximadamente $1.027B en Bitcoin y Ether entre el 6 y el 8 de enero de 2026. Estas transacciones se concentraron en el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de la firma, que ahora posee más de 777,000 BTC, según las cifras disponibles.
Los traders y las tesorerías verán esto como una transferencia de suministro desde retail o holders a corto plazo hacia balances institucionales. El tamaño y el momento de los flujos sugieren que las instituciones fueron oportunistas durante la reciente corrección, convirtiendo la volatilidad del mercado en posiciones de larga duración.
Los movimientos se dieron en medio de un período de tres días en el que las compras combinadas de BTC y ETH superaron $1.027B, destacando la renovada demanda institucional mientras el comportamiento de los holders se orientaba hacia la paciencia, según el análisis on-chain.
Holders a largo plazo, ganancias no realizadas y dinámica de la oferta
El análisis on-chain mostró que los holders a largo plazo — definidos como direcciones que mantienen BTC por más de seis meses — redujeron las ventas hasta niveles mínimos vistos por última vez en 2017. Estos holders tenían casi 350% de ganancias no realizadas a principios de enero de 2026, un nivel que históricamente en ocasiones ha provocado toma de ganancias cuando los precios se acercaban a ciertos umbrales psicológicos (el análisis señaló una presión histórica alrededor del nivel de $99,900).
Sin embargo, los datos indican que la presión para tomar ganancias se había reiniciado efectivamente a finales de 2025 y a principios de 2026, dejando a los holders a largo plazo menos inclinados a liquidar.
Para los traders, la implicación operativa clave es un contexto de oferta más ajustado combinado con pujas institucionales concentradas, lo que puede amplificar movimientos direccionales ante una liquidez inferior a la esperada.
Los inversores y creadores de mercado ahora vigilarán de cerca los flujos y el comportamiento de los holders a largo plazo; cualquier reversión en las ventas de holders a largo plazo (LTH) o un cambio brusco en los flujos de ETF podría reintroducir volatilidad.
