Tras una caída estrepitosa del 20% que llevó la cotización a los 0,22 dólares, el precio de Cardano rebotará con un impulso del 17% durante las últimas sesiones. Este movimiento técnico ha sido respaldado por una acumulación masiva de grandes tenedores, quienes han sumado aproximadamente 150 millones de tokens a sus billeteras.
De acuerdo con los datos de Santiment, las direcciones que poseen entre 10 y 100 millones de ADA mostraron una convicción inquebrantable durante el pánico. Mientras el mercado minorista vendía bajo presión, estas ballenas incrementaron sus posiciones, actuando como el principal motor de absorción de oferta en niveles de descuento.
El desapalancamiento del mercado y la reducción del riesgo de liquidación
Paralelamente a la acumulación de grandes capitales, el interés abierto en el mercado de derivados ha experimentado una purga saludable del 41%. Esta reducción masiva, que llevó los contratos pendientes a los 494 millones, sugiere que el exceso de apalancamiento ha sido eliminado del sistema.
Asimismo, la tasa de financiación se ha tornado ligeramente negativa, lo que indica que los operadores ya no están apostando agresivamente al alza. Por otra parte, la red blockchain ha registrado flujos de salida de los intercambios por 12 millones, confirmando una fase de retiro hacia almacenamiento frío.
¿Cuáles son los obstáculos técnicos para una recuperación sostenida?
A pesar del optimismo de los grandes inversores, el sentimiento social se mantiene en niveles de “miedo extremo” tras la caída global de Bitcoin. Por lo cual, para que el precio de Cardano rebotará de forma definitiva, el activo debe reclamar con urgencia la resistencia de los 0,26 dólares.
No obstante, si el sentimiento no mejora y el soporte de los 0,22 dólares cede, el riesgo de caer hacia los 0,20 dólares sigue latente. Además, la divergencia entre el optimismo de las ballenas y la cautela minorista sugiere que la recuperación será liderada por el capital institucional, no por la euforia.
En última instancia, el lanzamiento de los futuros de Cardano en la plataforma CME el próximo 9 de febrero podría actuar como el catalizador necesario. Por ende, los inversores deben vigilar estrechamente el volumen de transacciones, ya que la liquidez institucional determinará la solidez del suelo actual frente a la volatilidad.
De cara al cierre de la semana, la estabilidad del precio por encima de los niveles psicológicos será determinante para evitar nuevas cascadas de liquidación. Por lo cual, el mercado espera una señal de alivio macroeconómico que permita a Cardano consolidar su estructura de recuperación frente a otras altcoins del sector.
