El ambicioso plan de Corea del Sur para legalizar las monedas estables vinculadas al won ha sufrido un revés significativo tras incumplir el plazo impuesto por el gobierno. La Comisión de Servicios Financieros (FSC) no logró presentar el borrador de la legislación de stablecoins antes del 10 de diciembre, exponiendo una profunda lucha de poder entre las autoridades sobre quién debe controlar la próxima fase de las finanzas digitales. Un portavoz del regulador confirmó que necesitan coordinación adicional antes de hacer pública la posición gubernamental.
La disputa ha impedido que se cumpla la promesa de campaƱa del presidente Lee Jae-myung de establecer un marco legal robusto para los activos digitales antes de finalizar el aƱo. El gobernante Partido DemocrĆ”tico habĆa solicitado explĆcitamente la entrega del proyecto para iniciar su tramitación, pero la falta de consenso interno ha paralizado el proceso administrativo. Ahora, los funcionarios esperan liberar la propuesta titulada “Ley BĆ”sica de Activos Digitales” a finales de este mes o principios de enero de 2026.
Este retraso administrativo no es un simple problema burocrĆ”tico, sino el sĆntoma de una desconexión fundamental entre la visión monetaria tradicional y la innovación tecnológica. La FSC argumenta que su enfoque debe alinearse con estĆ”ndares internacionales, mientras intenta mediar en un entorno donde la urgencia polĆtica choca frontalmente con la precaución institucional. La situación ha obligado a los legisladores a considerar la revisión de mĆŗltiples borradores competidores en la Asamblea Nacional.
¿Quién ControlarÔ la Emisión Digital en el Futuro Financiero Coreano?
El núcleo del estancamiento radica en una disputa no resuelta entre la FSC y el Banco de Corea (BOK) sobre la jurisdicción de la emisión. El banco central sostiene firmemente que las monedas estables funcionan de manera similar a las divisas y depósitos, por lo que deben permanecer bajo estricto control bancario. El BOK presiona para exigir que los bancos nacionales posean al menos el 51% de cualquier entidad emisora, ademÔs de reclamar poderes de inspección y derecho a veto sobre las aprobaciones.
Por el contrario, la FSC se resiste a este enfoque restrictivo, seƱalando que carece de precedentes globales y podrĆa asfixiar la innovación local. Los reguladores financieros destacan que bajo el marco MiCA de la Unión Europea, la mayorĆa de los emisores son firmas de activos digitales no bancarias. Japón tambiĆ©n permite que empresas fintech emitan stablecoins, un modelo que la FSC considera mĆ”s apropiado para fomentar la competencia tecnológica sin comprometer la estabilidad financiera.
Las negociaciones actuales sugieren que un posible compromiso podrĆa implicar umbrales de propiedad flexibles basados en el alcance del negocio, aunque no se ha confirmado ningĆŗn acuerdo definitivo. Esta incertidumbre regulatoria mantiene en el limbo a las empresas tecnológicas, que ven cómo sus competidores internacionales avanzan mientras el debate interno surcoreano se prolonga indefinidamente.
ĀæPodrĆ” la Industria Mantener el Ritmo sin un Marco Claro?
Mientras los reguladores discuten, los grupos industriales advierten que Corea del Sur corre el riesgo de quedarse rezagada frente a jurisdicciones como Estados Unidos y la Unión Europea. La emisión domĆ©stica sigue siendo ilegal, a pesar de que compaƱĆas como Naver Financial ya han desarrollado billeteras blockchain para programas locales. Asimismo, KakaoBank ha iniciado trabajos en un token digital denominado en wones, anticipando una apertura que no termina de llegar.
La urgencia de una regulación clara se ha visto exacerbada por desafĆos recientes en la aplicación de la ley, como el hackeo de Upbit. Las autoridades revelaron que Binance solo congeló una pequeƱa porción de los fondos robados, evidenciando la dificultad de coordinar respuestas rĆ”pidas sin marcos de supervisión transparentes. Los expertos seƱalan que estos incidentes demuestran la necesidad imperiosa de controles estructurados que vayan mĆ”s allĆ” de las prohibiciones actuales y permitan una actuación eficaz.
Finalmente, este debate sobre las monedas estables se desarrolla en un contexto de polĆtica criptogrĆ”fica demorada en general. El rĆ©gimen fiscal para activos virtuales del paĆs, aprobado inicialmente en 2020, ha sufrido mĆŗltiples aplazamientos y ahora estĆ” programado para 2027. La industria espera que el proyecto de ley consolidado prometido para enero de 2026 logre equilibrar finalmente la seguridad bancaria con la necesaria innovación tecnológica.
