El iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock registró una entrada de $287.4 millones el 2 de enero, su mayor captación en un solo día en casi tres meses mientras Bitcoin se acercaba a $93,000.
El 2 de enero los ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos registraron una fuerte entrada de capital, con flujos totales por 471,3 millones de dólares en una sola jornada. De ese monto, el fondo IBIT concentró 287,4 millones, posicionándose como el principal receptor de inversiones del día y marcando un giro relevante en la dinámica reciente del mercado.
Los datos mostraron que la entrada del 2 de enero en IBIT siguió a un periodo de flujos mixtos: el fondo había experimentado salidas en ocho de las diez semanas anteriores. Los analistas atribuyeron la repentina subida a una confluencia de factores, incluidas las crecientes tensiones geopolíticas, el reequilibrio rutinario de carteras al inicio del año tras el desempeño del cuarto trimestre de 2025, y la percepción creciente de Bitcoin como un refugio geopolítico y una cobertura frente a la incertidumbre macro.
Estas entradas diarias se tradujeron en un saldo semanal neto positivo de aproximadamente 459 millones de dólares, reflejando una renovada demanda por exposición a Bitcoin a través de vehículos regulados. El dato resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta que IBIT había registrado salidas de capital en ocho de las diez semanas previas, lo que sugiere un comportamiento de rotación por parte de los inversores más que un cambio estructural definitivo en el flujo de fondos.
El repunte impulsó las entradas en ETFs de Bitcoin al contado de EE. UU. a $471.3 millones ese día y contribuyó a entradas netas semanales de $459 millones, señalando una renovada actividad institucional al comienzo del año.
Contexto e implicaciones para los inversores
A pesar de los fuertes números de un solo día, los indicadores más amplios apuntan a una base más cautelosa: las entradas de capital han mostrado signos de desaceleración y las pérdidas realizadas entre los tenedores a largo plazo han aumentado, lo que sugiere toma de ganancias y reposicionamiento por debajo de las cifras de portada.
El episodio ilustra la brecha entre la demanda institucional de portada y el sentimiento subyacente de los inversores; las entradas grandes y episódicas pueden coexistir con semanas de salidas mientras los gestores reequilibran y responden a desencadenantes macro.
Los inversores han puesto la atención en cómo el desempeño del cuarto trimestre de 2025 influirá en las asignaciones en las próximas semanas, y se vigilarán los flujos en busca de señales de que el reciente repunte representa un cambio duradero en lugar de un movimiento táctico a corto plazo.
