Entradas a empresas de tesorería de criptomonedas caen a 180 millones de dólares

Las entradas mensuales a empresas de tesorería de activos digitales cayeron a 180 millones de dólares en mayo, lo que representa el nivel más bajo registrado desde octubre de 2024. Este volumen marca una disminución del 95% respecto a los 4.400 millones de dólares contabilizados en abril, de acuerdo con los datos mensuales de DefiLlama. El descenso abrupto corta una tendencia de dos meses consecutivos con altos ingresos de capital institucional, que incluyeron 4.200 millones de dólares en marzo.
El modelo operativo de estas compañías consiste en emitir acciones o deuda en los mercados tradicionales para utilizar los ingresos en la adquisición directa de criptomonedas. Durante el primer cuatrimestre del año, esta dinámica de formación de capital funcionó como un motor principal de liquidez en todo el ecosistema de activos digitales.
Las tesorerías enfocadas en Bitcoin abarcaron casi la totalidad de las asignaciones de mayo, al registrar 177 millones de dólares. Esta cifra equivale al 98% del total mensual, pero expone una contracción severa frente a los 3.800 millones de dólares que estas mismas entidades retentoras de Bitcoin lograron captar a lo largo del mes de abril.
Los activos de tesorería distintos a la criptomoneda principal tuvieron una participación estadística marginal. Las plataformas registraron entradas menores en tokens como ZCash, Story y Sui, mientras que Litecoin experimentó una salida de 1,89 millones de dólares durante el mismo periodo. La reestructuración de la liquidez se evidencia en múltiples escalas del mercado, con transacciones de gran volumen como los retiros de Ethereum Foundation marcando el ritmo de gestión de capital en las reservas operativas.
Hacia la generación activa de rendimiento
Las firmas de análisis financiero documentan que el estándar operativo basado en recaudar fondos y retener tokens de forma pasiva enfrenta una revisión estricta. Un análisis detallado publicado en un informe de Galaxy Digital argumenta que las compañías de tesorería tienen el mandato de desplegar sus activos a través de infraestructuras de validación, protocolos de finanzas descentralizadas o modelos de participación activa para sostener su viabilidad.
La presión para configurar flujos de caja verificables afecta directamente a las tesorerías que operan con Ether y redes de prueba de participación. La adopción de infraestructura productiva responde a la necesidad financiera de justificar las primas de valoración frente a los accionistas públicos.
El proveedor de infraestructura Everstake publicó el 26 de mayo que las empresas poseedoras de Ether dependen cada vez más del rendimiento generado por la validación de bloques. El reporte de la compañía precisó que el staking representó un promedio del 60% de los ingresos reportados por seis firmas públicas del sector que desglosaron su estructura de ganancias durante la última ventana de presentación de resultados.
El límite estructural del valor liquidativo
La consolidación de los fondos cotizados en bolsa de criptomonedas al contado alteró irreversiblemente la propuesta de valor de las tesorerías corporativas. Arthur Firstov, director de negocios de la firma de infraestructura de pagos Mercuryo, precisó que los ETF imponen una restricción estructural directa que antes no existía en las vías de acceso institucional.
Estos instrumentos cotizados proporcionan a las instituciones una vía de exposición directa con liquidez profunda y bajas comisiones de gestión. Firstov argumentó que esta disponibilidad establece un techo permanente sobre las primas que las empresas de tesorería pueden cobrar sobre el valor liquidativo de sus tenencias, obligando a las directivas a presentar justificaciones operativas cada trimestre para mantener su cotización en bolsa.
El ejecutivo advirtió que señalar a los ETF como los únicos responsables de la corrección simplifica la arquitectura real del mercado. Los balances corporativos enfrentan presiones internas donde la dilución de acciones y los altos costos operativos determinan si las firmas cotizan con primas o experimentan descuentos severos, independientemente del volumen de activos bajo su custodia en frío.
Implementar una rentabilidad por validación técnica del 3% al 5% anual mejora la eficiencia matemática del capital estacionado, pero resulta insuficiente para rescatar estructuras corporativas ineficientes. El flujo de ingresos derivado de los rendimientos no compensa los pasivos de balances sobrecargados por gastos fijos y planes de expansión.
Los administradores de activos esperan la publicación de los informes financieros del segundo trimestre durante las primeras semanas de julio de 2026 para verificar el estado de las reservas corporativas.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.






