La red Ethereum ha alcanzado un hito sin precedentes en su estructura económica tras confirmarse que la mitad de su suministro total se encuentra depositado en contratos de participación. Según datos en tiempo real de Everstake, exactamente el 50.18% del suministro de ETH está ahora bloqueado, lo que representa más de 80.95 millones de tokens retirados de la circulación inmediata.
Este fenómeno marca un cambio estructural profundo en la dinámica de oferta y demanda del activo. Al reducirse drásticamente el inventario disponible en los exchanges, la presión de venta ha caído a niveles mínimos históricos durante este primer trimestre de 2026. Esta escasez programada incrementa la sensibilidad del precio ante cualquier repunte en la demanda institucional o minorista.
Proyecciones de escasez y el camino hacia una valoración de cinco cifras
La consolidación del capital en la capa de consenso refleja una convicción a largo plazo que supera la volatilidad de corto plazo. A través del explorador Beaconcha.in, es posible verificar que, aunque el depósito total es masivo, el stake activo se mantiene en un sólido 30.41% del suministro total circulante. Esta diferencia técnica subraya la robustez de la seguridad de la red bajo el modelo Proof-of-Stake.
Analistas de mercado, basándose en patrones de diagonales expansivas desde 2017, sugieren que este choque de oferta podría catalizar un movimiento parabólico. Si la criptomoneda logra mantener su estructura técnica por encima de niveles críticos, el objetivo teórico de un rally del 800% hasta los 18,000 dólares se vuelve estadísticamente posible. La actual fase correctiva parece ser, por ende, la base de la quinta onda de Elliott.
A pesar de la caída del 36% registrada en el último mes, el sentimiento on-chain permanece optimista debido a la baja liquidez sistémica. La ausencia de “manos débiles” en el mercado spot sugiere que la mayoría de los tenedores prefieren asegurar rendimientos pasivos que especular con fluctuaciones diarias. Esta resiliencia es el pilar que sostiene la tesis de un superciclo alcista para Ethereum.
¿Podrá la reducción de la oferta líquida impulsar a Ethereum por encima de sus máximos históricos esta semana?
La mirada de los inversores está puesta en la zona de soporte de los 1,900 dólares, donde el precio ha mostrado señales de acumulación agresiva. De mantenerse esta tendencia, la superación de la barrera de los 2,500 dólares confirmaría el inicio de la siguiente etapa de expansión macroeconómica. La validación de este patrón alcista depende, en gran medida, de que el precio no pierda el nivel de soporte psicológico de los 1,000 dólares.
La escasez de activos disponibles para la venta forzada genera un entorno de “asimetría positiva” para los compradores de largo plazo y esta configuración técnica es la que permite a los expertos proyectar objetivos de precio que anteriormente parecían inalcanzables para la industria. El mercado está, por tanto, en una fase de revalorización basada en fundamentos de escasez digital pura.
La evolución de Ethereum hacia un activo de rendimiento deflacionario consolida su posición como la infraestructura líder de las finanzas descentralizadas. Mientras el staking continúe absorbiendo el suministro circulante, la volatilidad al alza podría ser mucho más violenta de lo previsto en los modelos tradicionales. Vigilar el flujo de depósitos en la Beacon Chain será fundamental para entender el techo real de este ciclo financiero.
