Tras un turbulento inicio de año, el precio de la segunda mayor criptomoneda del mercado muestra señales de estabilización, aunque la acumulación de Ethereum por parte de grandes tenedores ha sufrido un colapso del 90% desde enero. Según datos de Glassnode, los saldos en carteras de inversores a largo plazo pasaron de 338.708 ETH a solo 40.953 ETH actualmente.
A pesar de que el activo experimentó un leve rebote del 4,6% en las últimas 24 horas tras tocar los $2.160, la estructura del mercado parece frágil, lo que sugiere que esta recuperación podría carecer de la fuerza necesaria para sostenerse. El reporte técnico indica que, si bien se mantiene un patrón de cuña descendente, la falta de convicción de los inversores de largo plazo debilita cualquier intento de repunte sostenido.
La pérdida de confianza entre los grandes tenedores de activos digitales
El comportamiento de los inversores, evaluado mediante el cambio de posición neta de los “hodlers”, revela que la acumulación de Ethereum ha disminuido drásticamente durante la corrección de precios de febrero. Este fenómeno, caracterizado por una reducción masiva en las compras institucionales y minoristas, sugiere que el mercado aún no toca fondo, impidiendo una recuperación sólida basada en la absorción de la oferta circulante.
Asimismo, la métrica de Ganancia/Pérdida Neta No Realizada (NUPL) se sitúa en 0,007, un valor que, si bien se mantiene por encima de la capitulación absoluta, indica que los beneficios de los inversores han desaparecido casi por completo. Comparando con ciclos anteriores, como el de abril de 2025 donde el NUPL cayó a -0,22, se observa que aún existe un margen considerable para nuevas caídas antes de alcanzar un nivel de soporte histórico.
¿Podrá el soporte de los 2.160 dólares evitar una caída más profunda hacia niveles críticos?
Por otro lado, el flujo de activos hacia las plataformas de intercambio ha aumentado un 50% en tan solo una jornada, lo cual implica que los operadores están vendiendo cada rebote de precio para salir del mercado. Este incremento en las transferencias, pasando de 23.000 a más de 37.000 diarias, pone de manifiesto una presión de venta latente que podría empujar el valor del activo hacia la zona de los $1.500.
De este modo, los analistas técnicos advierten que, de romperse el soporte crítico de los $2.160, el precio buscaría niveles de extensión de Fibonacci cercanos a los $1.540, coincidiendo con zonas de liquidación masiva vistas en el pasado. Para revertir esta tendencia negativa, Ethereum necesitaría recuperar con firmeza la resistencia de los $2.690, siendo este el único escenario que devolvería el control a los compradores en el corto plazo.
