Los legisladores estatales han presentado una propuesta renovada para establecer una reserva estratégica de Bitcoin en Florida que comenzaría a operar en julio de 2026. Según el senador republicano Joe Gruters, patrocinador del proyecto, esta iniciativa busca proteger los activos públicos contra la inflación global de manera responsable. La propuesta surge tras varios intentos fallidos en años anteriores, pero esta vez llega con un enfoque mucho más regulado y cauteloso.
El proyecto de ley del Senado 1038 establece requisitos estrictos para cualquier activo digital que el estado decida adquirir para su tesorería. La normativa exige que cualquier activo tenga una capitalización de mercado promedio de al menos 500 mil millones de dólares durante los últimos dos años.
Este criterio técnico limita la participación exclusivamente a Bitcoin, marcando una clara diferencia con las propuestas anteriores de carácter mucho más amplio. Por ende, la administración del estado busca minimizar los riesgos financieros asociados a la volatilidad del mercado.
La gestión de este fondo estará bajo la supervisión directa del Jefe de Finanzas de Florida, quien tendrá la autoridad de administrar los recursos. El funcionario podrá comprar, mantener y liquidar activos bajo estándares similares a los activos de confianza pública tradicionales.
Asimismo, la ley define conceptos técnicos fundamentales como las claves privadas, las bifurcaciones de red y la custodia calificada. El uso de sistemas de custodia altamente seguros será obligatorio para garantizar la integridad total de los fondos estatales.
Transparencia y auditorías independientes definirán la gestión de los activos digitales estatales
Además, la legislación contempla la creación de un comité asesor compuesto por expertos en inversiones y seguridad de activos digitales. Estos especialistas trabajarán de la mano con el director financiero para diseñar estrategias de inversión robustas y seguras para los ciudadanos.
También se exigirá la contratación de firmas de auditoría externas para verificar la existencia y seguridad de los fondos regularmente. Por lo cual, la confianza pública se convierte en el eje central de este nuevo marco regulatorio financiero.
Por otro lado, el estado podrá utilizar instrumentos derivados aprobados si estos benefician directamente la estabilidad de la reserva estratégica. Este enfoque permite una flexibilidad operativa necesaria para adaptarse a los cambios constantes del ecosistema financiero moderno.
No obstante, cualquier gasto administrativo deberá ser razonable y estar plenamente justificado ante las autoridades legislativas correspondientes. De este modo, Florida intenta posicionarse a la vanguardia de la política económica estatal dentro de los Estados Unidos.
¿Podrá Florida convertirse en el líder nacional de las reservas soberanas en criptomonedas?
El impacto de esta medida podría ser significativo para la percepción de los inversores institucionales sobre la madurez de estos activos. Si Florida logra implementar con éxito este modelo, otras jurisdicciones podrían seguir el mismo camino regulatorio en los próximos meses.
Por lo que la competencia entre estados por atraer capitales digitales se intensificará a medida que la ley entre en vigor. Asimismo, la reserva estratégica de Bitcoin en Florida serviría como un modelo para la soberanía financiera descentralizada.
Para cerrar, el éxito de esta ley dependerá de su capacidad para superar los debates en los comités de asignaciones este año. La mirada de los entusiastas tecnológicos está puesta en el inicio de la sesión legislativa de la primavera de 2026.
La adopción de activos digitales por gobiernos estatales representa un hito histórico para la legitimidad del sector financiero alternativo. Finalmente, los informes bienales de rendición de cuentas permitirán evaluar el desempeño real de esta estrategia financiera innovadora y audaz.
