La empresa MicroStrategy reportó una pérdida neta de 670,8 millones de dólares durante el cuarto trimestre de 2024. Este resultado financiero negativo fue impulsado principalmente por un deterioro masivo de mil millones en sus tenencias digitales según el informe oficial. Michael Saylor, presidente ejecutivo de la firma, reafirmó su compromiso inquebrantable con MicroStrategy y su inversión en Bitcoin a pesar de la presión externa.
A finales de 2025, la compañía alcanzó un récord histórico al poseer un total de 672.497 monedas de Bitcoin en su tesorería corporativa para el cierre anual. El valor de este alijo se estimó en aproximadamente 59.000 millones de dólares según los precios del mercado actuales. Asimismo, la firma acumuló una reserva de efectivo de 2.190 millones de dólares para mitigar los riesgos de liquidez ante pagos de dividendos y obligaciones financieras.
Por otro lado, el precio de las acciones de la compañía sufrió una caída dramática superior al sesenta por ciento recientemente. Los títulos cerraron el año 2025 en 153,26 dólares tras perder valor por la dilución agresiva de sus acciones en el mercado abierto. Este descenso refleja la alta sensibilidad del activo ante la volatilidad extrema del mercado de las criptomonedas durante los últimos meses de operaciones.
El futuro de la tesorería corporativa ante las nuevas regulaciones del mercado
Además, la gerencia de la empresa ha diseñado diversos escenarios operativos que varían según el comportamiento del activo digital en el futuro. El rango de resultados proyectados oscila entre pérdidas de siete mil millones y posibles ganancias de nueve mil quinientos millones de dólares según el balance. De este modo, la empresa intenta navegar un entorno donde la transparencia contable es fundamental para los inversores que buscan estabilidad institucional.
Por ende, el mercado está observando de cerca la próxima decisión sobre la permanencia de la empresa en el índice MSCI. Una eventual exclusión podría generar salidas de capital masivas y afectar la demanda pasiva de las acciones institucionales de manera significativa. Sin embargo, la compañía mantiene su postura de utilizar el apalancamiento inteligente para maximizar el valor acumulado de sus reservas digitales a largo plazo.
¿Es sostenible el modelo de acumulación masiva de activos digitales a largo plazo?
Por otra parte, los analistas han expresado preocupaciones estructurales sobre la compresión del valor liquidativo de la empresa en la actualidad. La falta de una prima de valoración sugiere que los inversores están valorando la firma exclusivamente por sus reservas de activos digitales físicos. No obstante, la estrategia de mantener reservas de efectivo para veinticuatro meses proporciona un amortiguador crítico contra las caídas prolongadas del mercado spot de Bitcoin.
También es importante destacar que la diversificación de las fuentes de financiamiento sigue siendo una prioridad absoluta para el equipo directivo. La empresa ha recurrido a ofertas de acciones preferentes y bonos convertibles para financiar sus compras sin vender sus activos principales en ningún momento. Asimismo, el enfoque de Michael Saylor sugiere que Bitcoin sigue siendo el activo de reserva definitivo para las instituciones financieras modernas.
