La tokenización y la adopción institucional son cada vez más cercanos gracias a que ya no existen tantos obstáculos entre los mercados tradicionales y el cripto. De esta manera, se creó una nueva arquitectura financiera que está basada en la liquidez continua y en la eficiencia operativa tanto a nivel minorista como institucional.
A lo largo del último año, se pudo ver como el sistema financieron se fue reconstruyendo para la creación de plataformas que soportan acciones tokenizadas. Estas comenzaron a listar más de 200 acciones y ETF estadounidenses sobre blockchains de alto rendimiento, mientras gestores institucionales desplegaron miles de millones en productos spot de Bitcoin.
En paralelo, los exchanges ampliaron su oferta hacia activos como oro, acciones y materias primas, señalando una clara expansión más allá del perímetro cripto tradicional.
Más que una cuestión ideológica, la convergencia estuvo impulsada por dinámicas de mercado. La tokenización permitió comercio 24/7 y propiedad fraccionada de activos tradicionales, al tiempo que la liquidación en cadena redujo fricciones operativas como la conciliación y los retrasos de settlement. Un ejemplo destacado fue Ondo Finance, que tokenizó más de 200 acciones y ETF sobre Solana hacia fines de enero de 2026.
Las instituciones jugaron un rol central en la profundización de la liquidez. La fuerte participación de grandes gestores en los ETFs spot de Bitcoin evidenció que el capital tradicional comenzó a moverse sobre rieles nativos de cripto, lo que a su vez incentivó el desarrollo de nuevas soluciones de custodia y productos híbridos.
Los nuevos desafíos de un mercado en permanente cambio
Como resultado, los operadores enfrentan hoy un perfil operativo distinto. Las plataformas unificadas facilitan la asignación de capital entre acciones, materias primas y cripto desde una sola cuenta, mejorando la flexibilidad para cobertura. Además, los RWAs tokenizados y las bóvedas DeFi habilitan mayor eficiencia de capital al ofrecer liquidez continua y exposición fraccionada, reduciendo el impacto en precio de órdenes grandes.
Sin embargo, esta mayor eficiencia viene acompañada de nuevos riesgos concentrados. La exposición al riesgo de crédito del emisor en stablecoins y activos tokenizados, así como el uso de estos instrumentos como colateral, introduce implicaciones sistémicas que requieren una evaluación más profunda.
Para las tesorerías cripto, el abanico de opciones también se amplió. Las estrategias que combinan bóvedas DeFi con gestión tradicional de efectivo pueden mejorar el rendimiento, pero exigen controles operativos sólidos y revisión legal detallada. En este punto, la diligencia sobre contrapartes, la mecánica de redención y los planes de contingencia ante estrés de liquidez se vuelven prioritarios.
Hacia adelante, la convergencia debe entenderse como una remodelación continua de la estructura del mercado. Con marcos regulatorios en evolución y una tecnología cada vez más madura, se espera una integración operativa más profunda y una oferta creciente de productos multi-asset.
