ETHZilla Corporation lanzó Eurus Aero Token I, con el objetivo de darle a los inversores propiedad fraccionaria y parte de los ingresos del arrendamiento de sus motores a reacción. El movimiento forma parte de un giro más amplio desde un modelo de tesorería en Ethereum hacia la tokenización de activos del mundo real (RWA), una estrategia que, según la compañía, busca diversificar los ingresos y afrontar las recientes presiones de liquidez y valoración.
Según las divulgaciones de ETHZilla, Eurus Aero Token I está respaldado por dos motores comerciales CFM56 adquiridos por aproximadamente $12.2 millones y actualmente arrendados a una aerolínea estadounidense. Cada token tiene un precio de $100 y representa una participación proporcional en la propiedad de los motores, así como en las cuentas por cobrar derivadas de los contratos de leasing, reservas asociadas y coberturas de seguro. La emisión está dirigida a inversores acreditados y fue desplegada sobre Arbitrum, con distribución a través de plataformas como Liquidity.io.
En concreto, apunta a un rendimiento anual de alrededor de 11%, financiado por los flujos mensuales de los arrendamientos. De este modo, ETHZilla intenta transformar un activo tradicionalmente ilíquido, como los motores aeronáuticos, en un instrumento negociable con potencial de liquidez secundaria.
No obstante, el lanzamiento del token se produce en paralelo a movimientos relevantes en el balance. A comienzos de año, la firma completó una inversión privada (denominada “ETH PIPE”) por $425 millones y vendió 114.5 millones en ETH de su tesorería para amortizar deuda. Además, reportó ratios corriente y rápida robustos (10.07) y una relación deuda-capital de 1.23. Sin embargo, la propia compañía ha reconocido que su capitalización de mercado es sensible al éxito de su estrategia de tokenización de activos del mundo real (RWA).
Validación del mercado y pasos a seguir para ETHzilla
A pesar del potencial innovador, existen riesgos claros. En primer lugar, la liquidez en mercados secundarios será determinante: sin un volumen sostenido de negociación, la narrativa de “liquidez tokenizada” podría debilitarse. Por otro lado, la clasificación regulatoria representa un frente complejo, dado que la intersección entre valores financieros, financiación aeronáutica y blockchain puede implicar requisitos estrictos de registro, KYC/AML y cumplimiento normativo en múltiples jurisdicciones.
Asimismo, el riesgo de activo y contraparte es central. Los flujos que sostienen el rendimiento dependen del cumplimiento del arrendatario y de la estabilidad del sector aeronáutico. Eventos como impagos, insolvencia de la aerolínea o mayores costos de mantenimiento impactarían directamente en la capacidad del token para sostener el rendimiento prometido. A esto se suma el riesgo reputacional: si este primer producto RWA no logra la adopción o los retornos esperados, podría afectar futuras tokenizaciones y la valoración general de la compañía.
ETHZilla ha descrito la oferta como los “primeros activos aeronáuticos tokenizados negociables”, una afirmación que posiciona el lanzamiento tanto como innovación de producto como prueba pública del modelo. En consecuencia, el mercado no solo evaluará el rendimiento financiero del token, sino también la viabilidad estructural de convertir activos industriales en instrumentos digitales con negociación abierta.
En última instancia, el desempeño de Eurus Aero Token I tras su lanzamiento a mediados de febrero de 2026 será decisivo: su comportamiento en el mercado, la estabilidad del rendimiento y la respuesta de los reguladores determinarán si la apuesta por RWA logra estabilizar la liquidez de ETHZilla y respaldar una eventual revalorización de la acción.
