Las finanzas descentralizadas (DeFi) y las finanzas tradicionales (TradFi) se están fusionando en un único mercado

JPMorgan procesa más de $7.000 millones en pagos tokenizados diariamente a través de su JPM Coin. Estas transacciones se realizan sobre tecnología blockchain que los usuarios nativos de DeFi llevan años utilizando. Boston Consulting Group también proyectó que, para 2030, los activos tokenizados tendrán un valor de $16,1 billones, lo que representa aproximadamente el 10% del PIB mundial trasladándose a infraestructuras basadas en blockchain.
Estos acontecimientos sugieren que ninguno de los dos sistemas está absorbiendo al otro. Las finanzas descentralizadas (DeFi) no están reemplazando a las finanzas tradicionales, y viceversa. En cambio, ambos sistemas se están fusionando en lo que cada vez parece más un único mercado.
Pero ¿cómo llegaron DeFi y TradFi hasta aquí?
El desbloqueo regulatorio
Durante años, la tecnología ha sido considerada el catalizador de esta convergencia. Sin embargo, la regulación también fue un factor clave. A mediados de 2025, la GENIUS Act fue aprobada, proporcionando a los reguladores y las instituciones financieras estadounidenses un marco más claro para las stablecoins. La ley ofrece a los bancos, las empresas de pagos y los gestores de activos una base legal sobre la cual desarrollar y ampliar sus operaciones, en lugar de experimentar en un contexto de incertidumbre regulatoria.
Como resultado, está surgiendo una convergencia más clara entre los criptoactivos y las finanzas tradicionales. La tokenización de activos del mundo real, los marcos de cumplimiento compartidos y la adopción institucional están acercando ambos sistemas. Con este avance en el marco regulatorio, los activos digitales se están convirtiendo gradualmente en parte de la infraestructura financiera global, en lugar de permanecer como un sistema paralelo.
Más allá de Estados Unidos, jurisdicciones como la Unión Europea han introducido marcos regulatorios específicos, como el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA), mientras varios centros financieros asiáticos también están desarrollando regulaciones para los activos digitales. Esto sugiere que la convergencia entre DeFi y las finanzas tradicionales es una tendencia global.
Por qué la tokenización es el puente entre las finanzas tradicionales y las finanzas descentralizadas
La tokenización de activos del mundo real actúa como ese puente entre ambos sistemas. Consiste en tomar activos financieros tradicionales (bonos gubernamentales, bonos del Tesoro de EE. UU. y fondos del mercado monetario) y representarlos, liquidarlos y transferirlos mediante tokens digitales en redes blockchain.
Durante años, muchos usuarios consideraron DeFi como un intento de recrear servicios financieros utilizando tecnología blockchain. Este enfoque está perdiendo relevancia a medida que los productos financieros tradicionales regulados ahora se trasladan directamente a la misma infraestructura.
No se trata de un caso aislado o marginal. El fondo tokenizado de bonos del Tesoro BUIDL de BlackRock por sí solo posee $2.400 millones en activos, según los informes de BlackRock correspondientes al segundo trimestre de 2026.
Esta cifra demuestra que el interés institucional en la tokenización va mucho más allá de los experimentos a pequeña escala. Otros ejemplos incluyen bonos, materias primas, acciones y otros instrumentos financieros tokenizados, que cada vez se desarrollan más con el objetivo de combinar la estructura regulatoria de TradFi con la velocidad y programabilidad de la tecnología blockchain.
TradFi y DeFi están convergiendo, no se trata de una absorción en un solo sentido
Es importante destacar que la convergencia entre estos sistemas es resultado de que ambos aprovechan aquello que el otro hace mejor. Los bancos de todo el mundo están adoptando la tecnología blockchain porque permite una liquidación más rápida y eficiente, además de ofrecer programabilidad. Mientras tanto, los protocolos DeFi están adoptando requisitos de KYC, custodia institucional, estándares de cumplimiento y pools de liquidez con permisos.
El incentivo es mutuo porque DeFi necesita acceso al enorme volumen de capital institucional que se encuentra dentro de las finanzas tradicionales. Al mismo tiempo, TradFi busca la eficiencia en la liquidación que pueden proporcionar los sistemas basados en blockchain. Por lo tanto, ambos sistemas tienen algo que ganar del otro.
Los aspectos que aún no están resueltos
A pesar de que ambos sistemas se benefician mutuamente, la convergencia aún no se ha completado. Las zonas grises incluyen determinar qué significa realmente “poseer” un bono tokenizado bajo las actuales leyes de valores y propiedad, así como cómo deberían protegerse los inversores cuando un activo existe en una blockchain, pero está respaldado por una institución que opera bajo las normas financieras tradicionales.
Además de estos problemas, el desafío de la custodia sigue presente. Los activos tokenizados a escala institucional necesitan contar con mecanismos de custodia que cumplan con las regulaciones. Sin embargo, las normas de custodia difieren entre regiones. Del mismo modo, las regulaciones también varían entre países. Los reguladores de Estados Unidos, la Unión Europea y partes de Asia están abordando estas cuestiones en paralelo, pero ninguno ha producido todavía una respuesta completamente armonizada.
Conclusión
No habrá un único titular anunciando que DeFi y TradFi se han fusionado oficialmente. La convergencia llevará tiempo. A medida que los bancos adopten blockchain, los activos tradicionales sean tokenizados y los protocolos DeFi incorporen mayores niveles de cumplimiento, la barrera entre DeFi y TradFi irá desapareciendo gradualmente.

