DeFi

Aerodrome y Velodrome se fusionan en Aero, que arranca en siete cadenas y apunta a $120.000 millones en volumen mensual

El blog oficial de Aero confirmó el lanzamiento de la nueva marca tras la fusión de Aerodrome y Velodrome, con despliegue en siete blockchains. La publicación sitúa a Aero como una plataforma de trading onchain que nace de la combinación de ambos proyectos, aunque el dato de los $120.000 millones de volumen mensual de DEX procede de referencias de terceros y no aparece desglosado en el anuncio oficial.

Según la cobertura pública que acompaña al lanzamiento, la propuesta busca unir bajo una sola estructura la actividad que antes estaba repartida entre Aerodrome y Velodrome. En ese marco, el proyecto llega con una narrativa centrada en el volumen agregado y en un modelo de distribución de ingresos que pasa por los tenedores de bloqueo, más que por una simple rebrandización.

La fusión reúne liquidez, emisiones y reparto de comisiones

Entre los detalles que circularon alrededor del anuncio, una explicación compartida por @josefabregab describe una migración 1:1, un esquema en el que el 100% de las comisiones iría a los lockers y unas métricas de ingresos que sitúan el revenue anualizado en una relación aproximada de 16 veces respecto a la valoración totalmente diluida. Esa misma lectura apunta a que las emisiones netas no implicarían una dilución material para los holders de veAERO.

La parte más concreta del lanzamiento es operativa: Aero arranca sobre siete cadenas, con la ambición de consolidar una base de actividad que, según las menciones que acompañan la presentación, ronda los $120.000 millones mensuales en volumen de DEX entre esas redes. Ese número debe leerse con cautela, porque la propia documentación pública disponible no lo respalda de forma directa y las cifras externas consultadas no coinciden exactamente en el cálculo.

En conjunto, el movimiento combina fusión de protocolos, reasignación de incentivos y un intento de simplificar la exposición para usuarios y lockers bajo una sola marca. Lo que queda por ver es hasta qué punto esa unificación se traduce en uso sostenido y en captura real de volumen, más allá del arranque del nuevo nombre y de la lectura favorable que acompaña al anuncio.