Según reportó recientemente la firma Elliptic, el Banco Central de Irán acumuló estratégicamente 507 millones de dólares en USDT mediante la elusión de sanciones internacionales. Esta operación, liderada por Tom Robinson, busca estabilizar el rial frente a la inflación extrema, intentando replicar un sistema bancario alternativo que sea inmune a las restricciones impuestas por las potencias globales actuales.
Tras analizar documentos filtrados, los investigadores mapearon la infraestructura de billeteras digitales del organismo iraní, revelando una acumulación sistemática de stablecoins. Al utilizar estos activos, el régimen pretende mitigar las presiones cambiarias, dado que la moneda local alcanzó cifras alarmantes. La sofisticada estrategia busca evitar el sistema bancario global mediante métodos de transferencia digital altamente avanzados y opacos.
Estrategias digitales para la construcción de una infraestructura financiera paralela e independiente
Debido a la reinstauración de las sanciones por parte de las Naciones Unidas en 2025, el país ha recurrido a la tecnología blockchain para sobrevivir. Por ende, el uso de activos vinculados al dólar permite crear una capa financiera en la sombra capaz de operar fuera del alcance de las autoridades estadounidenses. Esta táctica no es aislada, puesto que otras naciones sancionadas también participan activamente.
Aunque Tether asegura que puede congelar fondos vinculados a actividades ilícitas, la trazabilidad de estas transacciones específicas hacia exchanges locales complica la intervención. No obstante, el flujo masivo de capitales hacia plataformas como Nobitex sugiere una venta coordinada para inyectar liquidez al rial. De este modo, el gobierno intenta frenar el colapso económico que asfixia a la población nacional mediante maniobras criptográficas.
Sumado a las operaciones gubernamentales, los ciudadanos iraníes han incrementado sus adquisiciones personales de bitcoin para proteger su patrimonio individual frente a la devaluación. Por lo cual, se observa un aumento notable en las transacciones de retiro hacia billeteras privadas antes de los apagones de internet nacionales. Esta desesperación colectiva refleja la falta de confianza en las instituciones bancarias tradicionales estatales durante la crisis.
¿Podrá Tether intervenir eficazmente ante la movilización de activos por parte de Irán?
En vista de que Tether colabora estrechamente con las agencias de cumplimiento de la ley, existe la posibilidad de que futuras transferencias sean bloqueadas. Sin embargo, la naturaleza descentralizada de los intercambios locales dificulta el control absoluto sobre los tokens ya distribuidos internamente por el banco central. Para los inversores, esto resalta el papel de las stablecoins como herramientas geopolíticas de doble filo en la actualidad.
Mirando hacia el futuro, la creación de mecanismos bancarios «a prueba de sanciones» mediante activos digitales representa un desafío creciente para el orden financiero. Por otra parte, la estabilidad del rial sigue siendo una meta esquiva pese a estas intervenciones millonarias en el mercado de criptoactivos. Se espera que la vigilancia internacional sobre estas redes de elusión se intensifique significativamente durante este año entrante.
