El mercado de Hedera atraviesa una fase de alta tensión técnica tras permanecer atrapado en una tendencia bajista que se ha prolongado durante un mes. Actualmente, el activo busca atraer la demanda suficiente para revertir su caída, mientras los operadores de derivados observan de cerca el nivel de los 0,1035 dólares. Según el analista Aaryamann Shrivastava, un movimiento alcista del 12% podría desencadenar liquidaciones de posiciones cortas masivas, transformando el sentimiento negativo actual.
La estructura de las carteras de futuros muestra un sesgo bajista predominante, donde los contratos en corto superan ampliamente en exposición a los largos. No obstante, este desequilibrio técnico suele ser el combustible para un “short squeeze”, evento que obligaría a los bajistas a cubrir sus posiciones. De este modo, el precio de HBAR podría experimentar una inyección repentina de presión compradora, alterando la trayectoria descendente que ha dominado las últimas sesiones de negociación.
A pesar de la falta de convicción en el volumen de compra inmediato, ciertos indicadores on-chain sugieren un cambio sutil. El Chaikin Money Flow ha formado una divergencia alcista, indicando que la presión de venta está disminuyendo a pesar de los nuevos mínimos. Por ende, la criptomoneda nativa de Hedera se encuentra en una fase de acumulación tentativa, a la espera de un catalizador que confirme la entrada de capital fresco.
Divergencias técnicas y flujo de capital en Hedera
El comportamiento del capital dentro de la red refleja una ralentización de las salidas, aunque el flujo de entrada aún no es dominante. Para que se valide una recuperación duradera, es imperativo que el indicador CMF cruce la línea de cero, señalando que la demanda institucional está superando a la oferta. Esta señal sigue siendo provisional y no decisiva, manteniendo a los inversores en cautela mientras el activo cotiza cerca de los 0,0903 dólares.
Por otra parte, la consolidación por encima del soporte de los 0,0901 dólares es vital para mitigar los riesgos de una caída más profunda. Si el precio logra mantenerse estable y los flujos de capital mejoran, el camino hacia la resistencia de los 0,1030 dólares se volvería mucho más probable. Alcanzar este objetivo pondría en riesgo el capital de los vendedores, pudiendo generar un efecto cascada de cierres forzosos en las plataformas de intercambio.
¿Qué niveles determinarán el fracaso de la tesis alcista?
Si las condiciones del mercado general se deterioran, el riesgo de que el soporte actual ceda ante la presión bajista sigue siendo elevado. Una ruptura por debajo de los 0,0901 dólares invalidaría cualquier estructura de recuperación a corto plazo, proyectando caídas hacia la zona de los 0,0830 dólares. Este escenario confirmaría la continuación del canal bajista, dejando al activo vulnerable ante posibles retrocesos adicionales hacia los 0,0751 dólares en las próximas semanas.
Asimismo, la baja participación de los inversores minoristas continúa siendo un obstáculo para la recuperación de la confianza en el ecosistema. Sin un incremento notable en el volumen de transacciones, los bajistas de futuros tendrán pocos incentivos para cerrar sus contratos de forma prematura. De esta manera, el precio enfrenta una barrera psicológica importante, la cual solo podrá ser superada mediante un aumento real en la demanda de activos digitales.
En conclusión, el futuro inmediato de Hedera depende de su capacidad para transformar su actual debilidad en un impulso de ruptura técnica. Las liquidaciones de posiciones cortas actúan como una espada de Damocles sobre los operadores, esperando el momento exacto en que la volatilidad decida el rumbo del activo. Se espera que el cierre semanal proporcione la claridad necesaria para que los participantes ajusten sus estrategias ante los posibles cambios de tendencia.
