El mercado de las criptomonedas enfrenta una jornada de alta volatilidad, especialmente tras la ruptura de niveles técnicos críticos por parte de Ether. Durante las últimas sesiones, el precio de Ethereum ha descendido por debajo de la franja de los 2,800 dólares, señalando una marcada tendencia bajista de Ethereum que podría extenderse hacia mínimos no vistos en meses.
De acuerdo con el analista técnico Peter Brandt y datos on-chain de Glassnode, la pérdida de este soporte estructural invalida la configuración alcista previa. La convergencia de patrones de triángulos descendentes sugiere que el precio podría retroceder hasta los 2,100 dólares, representando una corrección potencial del 22% desde los niveles de cotización actuales.
Ethereum rompe niveles de demanda tras una liquidación masiva de posiciones largas
La acción del precio ha mostrado una debilidad persistente, acumulando una caída superior al 10% en apenas tres días de negociación continua. Al perder la barrera psicológica de los 2,800 dólares, la cual coincidía con la base de un triángulo simétrico, la criptomoneda ha quedado expuesta a una presión vendedora que parece no encontrar un freno inmediato.
Expertos del sector coinciden en que el área actual de los 2,700 dólares funciona como un punto de inflexión determinante para los alcistas. Si el mercado falla en defender esta zona, el siguiente nivel de soporte relevante se localiza cerca de los 2,500 dólares, donde la media móvil simple de 200 semanas podría actuar como amortiguador.
No obstante, el panorama técnico se complica debido a la divergencia negativa observada en el índice de fuerza relativa, el cual ha colapsado significativamente. Este retroceso en el impulso sugiere que los vendedores mantienen el control absoluto del mercado, lo que facilita la continuación de los movimientos correctivos hacia objetivos técnicos inferiores.
¿Podrán los indicadores on-chain confirmar el inicio de un mercado bajista?
La situación actual no solo se refleja en las gráficas de precios, sino también en las métricas internas de la red que miden la rentabilidad de los tenedores. Recientemente, el indicador NUPL ha transitado hacia la zona de miedo, un movimiento que históricamente ha precedido a ciclos de desvalorización prolongados dentro del ecosistema de activos digitales.
Asimismo, los analistas han detectado un cruce bajista entre las medias móviles de 111 y 200 días, evento que no ocurría desde hace varios años. Este fenómeno técnico, sumado a la incertidumbre macroeconómica global, refuerza la tesis de que la tendencia bajista de Ethereum responde a factores estructurales de distribución de capital.
Por otro lado, la capitulación de los inversores minoristas podría intensificarse si el activo no logra recuperar rápidamente los 2,800 dólares en el corto plazo. De este modo, la falta de una recuperación sólida convertiría el antiguo soporte en una resistencia formidable, dificultando cualquier intento de rebote significativo hacia la zona de los 3,000 dólares.
Para concluir, el futuro inmediato de Ether dependerá de su capacidad para estabilizarse en los rangos de soporte histórico antes de una caída mayor. Mientras los inversores vigilan de cerca el comportamiento de Bitcoin, queda claro que el entorno de aversión al riesgo domina el sentimiento general, sugiriendo precaución extrema ante la posibilidad de nuevas liquidaciones en cadena.
