Citizens Bank ha emitido un ambicioso pronĂ³stico para Ethereum, estimando que la segunda criptomoneda por capitalizaciĂ³n alcanzarĂ¡ los 10.000 dĂ³lares en el primer trimestre de 2026. Este objetivo representa un incremento del 225% desde los niveles actuales y se fundamenta en un escenario de oferta decreciente frente a una demanda institucional en aumento.
La contracciĂ³n de la oferta disponible es uno de los principales catalizadores identificados por el banco. MĂ¡s del 40% del suministro total de ETH (aproximadamente 35 millones de monedas) se encuentra bloqueado en mecanismos de staking, retirando estas unidades de la circulaciĂ³n inmediata. Paralelamente, los niveles de ETH en exchanges han caĂdo a mĂnimos no vistos en nueve años.
En el lado de la demanda, los ETFs de Ethereum muestran señales claras de adopciĂ³n institucional acelerada, con un solo producto recibiendo entradas de 547 millones de dĂ³lares en una jornada. TesorerĂas corporativas y fondos cotizados ya controlan aproximadamente el 10,31% del suministro total, mientras que los ETFs combinados de Bitcoin y Ether han registrado mĂ¡s de 900 millones de dĂ³lares en entradas recientes.
Los principales fundamentos del pronĂ³stico
El informe destaca varias consecuencias de este escenario alcista. Citizens Bank ha comenzado a cubrir SharpLink Gaming como “Ether Treasury Play”, una empresa que mantiene ETH en su tesorerĂa, con un potencial de revalorizaciĂ³n superior al 200%. Para el largo plazo, el banco mantiene proyecciones de ETH por encima de 7.000$ a finales de 2026 y hasta 20.000$ hacia 2030.
Este panorama genera implicaciones operativas significativas: se espera mayor adopciĂ³n de ETH como activo de reserva corporativa, impulsando servicios de custodia institucional y staking administrado. La reducida liquidez en exchanges podrĂa aumentar la volatilidad ante grandes movimientos de capital, mientras que la entrada institucional seguirĂ¡ dependiendo de un marco regulatorio claro, aspecto que Citizens Bank señala como crĂtico para despliegues a gran escala.
El primer trimestre de 2026 se establece como el horizonte para validar esta previsiĂ³n, con las mĂ©tricas de saldos en exchanges y flujos de capital hacia ETFs como indicadores clave a monitorizar hasta entonces.
