El Tesoro de EE. UU. propone las reglas para aplicar la Ley GENIUS a las stablecoins

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos presentó una propuesta normativa para implementar la Ley GENIUS, una ley que define quién puede emitir payment stablecoins en el país y bajo qué condiciones pueden ofrecerse stablecoins emitidas en el extranjero a usuarios estadounidenses. La propuesta abre ahora un periodo de comentarios públicos antes de que las reglas avancen hacia su forma final.
En su comunicado oficial, el Tesoro señaló que el aviso de propuesta regulatoria busca aterrizar las disposiciones de la ley para emisores y plataformas. Entre los puntos centrales figuran las definiciones de “issued” y “offered”, términos que, según el análisis de un experto jurídico citado en redes, resultan clave para delimitar el alcance real de la norma.
Fechas de aplicación y ventana para comentarios
La propuesta también fija un calendario de implementación escalonado. De acuerdo con la cobertura compartida por analistas en X, el Tesoro plantea un plazo de 60 días para comentarios públicos. Además, el borrador establece que a partir del 18 de enero de 2027 las entidades, en general, no podrán emitir payment stablecoins en EE. UU. sin una licencia adecuada.
Más adelante, desde el 18 de julio de 2028, los proveedores de servicios de activos digitales, en términos generales, no podrán ofrecer payment stablecoins a usuarios estadounidenses salvo que hayan sido emitidas por emisores con licencia. Esa secuencia sugiere una transición regulatoria gradual, más que un cambio inmediato en el mercado.
El texto difundido por el Tesoro también apunta a que la norma distinguiría entre emisores locales y stablecoins emitidas fuera de Estados Unidos, con efectos distintos según quién emite el activo y cómo se ofrece al público. Esa separación es uno de los puntos que más atención ha generado entre los observadores legales del sector.
El alcance legal de “issued” y “offered”
La precisión de esas definiciones puede resultar decisiva. Josh Lawler destacó en X que los términos “issued” y “offered” están en el centro de la discusión, porque una interpretación demasiado amplia podría extender el alcance de la norma más allá de lo previsto. En su lectura, una definición imprecisa incluso podría llevar a que emisores extranjeros queden sujetos a reglas estadounidenses por factores como la ubicación de servidores, un punto que por ahora se plantea como advertencia interpretativa y no como efecto confirmado.
Por eso, el proceso de comentarios podría ser tan relevante como la propia propuesta. En este tipo de marcos regulatorios, la redacción final suele definir con más claridad qué actores quedan cubiertos, qué licencias aplican y cómo se trata la distribución de stablecoins de terceros países en el mercado estadounidense.
La propuesta del Tesoro no implica todavía la entrada en vigor definitiva de las reglas, pero sí marca el inicio formal del proceso para convertir la Ley GENIUS en un esquema operativo para emisores, plataformas y proveedores de servicios que manejen stablecoins de pago en Estados Unidos.






