La gestora de crédito Flow Capital, con sede en Hong Kong, anunció este viernes 17 de abril de 2026 la tokenización de activos financieros de su fondo privado de 150 millones de dólares. La firma utilizará la infraestructura de DigiFT en Singapur para recaudar 30 millones de dólares adicionales mediante acciones digitales antes de finalizar el año, según confirmó su director de inversiones, Jacky Tian, en un comunicado a Bloomberg.
Esta iniciativa busca expandir el capital bajo gestión de la firma hasta alcanzar un tamaño total de 250 millones de dólares para finales del ciclo actual. El fondo, que inició operaciones a mediados de 2025 con un capital semilla de 125 millones, mantiene un rendimiento neto objetivo del 12% para sus inversores institucionales y acreditados. La integración tecnológica ocurre en un momento donde el sector de activos del mundo real alcanzó 29.900 millones de dólares en valor total bloqueado.
El crédito privado busca liquidez en la arquitectura de red
La decisión de Flow Capital no es un hecho aislado, sino que responde a un cambio estructural en la distribución de productos financieros tradicionales. Mientras que los bonos del Tesoro de EE. UU. dominan el ecosistema RWA con 13.700 millones de dólares, el crédito respaldado por activos representa ya 3.200 millones de dólares dentro de los balances on-chain. Este movimiento de Flow Capital intenta replicar el éxito de grandes compañías que ya han validado este modelo operativo.
Por ejemplo, la inyección de 500 millones de dólares en el fondo BUIDL demostró que el capital institucional fluye hacia donde la liquidación es inmediata. Sin embargo, persiste un debate técnico sobre la naturaleza de estos activos. Oya Celiktemur, directora de ventas de Ondo Finance, advirtió recientemente que tokenizar un activo ilíquido no lo convierte automáticamente en líquido, una distinción crítica que los inversores suelen pasar por alto al evaluar fondos de crédito privado.
El análisis de mercado sugiere que el crédito privado tokenizado ofrece primas de riesgo superiores al 5% frente a las letras del Tesoro digitales. No obstante, la barrera de entrada sigue siendo la fragmentación regulatoria entre Hong Kong y Singapur. Flow Capital, que recientemente completó un proceso de rebranding estratégico, apuesta por DigiFT para mitigar estos riesgos legales mediante una plataforma que cumple con los estándares de valores de la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS).
La tendencia hacia la digitalización de carteras de deuda parece irreversible este año. De hecho, BlackRock ya ha señalado que las criptomonedas y la tokenización impulsan los mercados financieros globales en 2026, lo que justifica la migración de fondos como el de Flow Capital hacia rieles distribuidos. La diferencia fundamental reside en que, a diferencia de los fondos de mercado monetario de JPMorgan, el crédito privado requiere una gestión activa de colaterales fuera de la cadena para garantizar el retorno del 12%.
El mercado observará de cerca si la emisión de estos 30 millones de dólares logra atraer capital minorista acreditado o si se mantiene como un club de inversores institucionales bajo un nuevo formato digital. El cumplimiento del cronograma para finales de abril determinará si la tokenización de activos financieros de crédito privado puede escalar fuera de los proyectos piloto.
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento financiero.
